01/04/2014 Opinión

La enseñanza de los maestros

Por Facundo Martínez *. Tras 17 días de paro, este lunes se inició el ciclo lectivo en la provincia de Buenos Aires. “Con este acuerdo la escuela pública queda fortalecida”, destacó secretario general de SUTEBA, Roberto Baradel. Por su parte, Mirta Petrocini, de la Federación de Educadores Bonerenses, afirmó que “hubo claramente una decisión política para intentar destrabar este conflicto”.

El acuerdo de la paritaria de los docentes bonaerenses, que finalmente iniciaron esta semana las clases luego de 17 días de paro, terminó de aprobarse durante el fin de semana por una amplia mayoría: 120 de 129 asambleas de base del SUTEBA se pronunciaron favorablemente. Fue una lucha larga pero ejemplar, porque a pesar de las críticas y las jugadas mediáticas que buscaron debilitar el Frente Gremial, los docentes se mantuvieron firmes en sus reclamos y convicciones. Sus reclamos no eran sòlo económicos y, a diferencia de lo ocurrido años anteriores, por eso extremaron su lucha para buscarle soluciones a un serie de problemas de fondo que no habían tenido cabida con anterioridad.

Para entender en números la dureza de esta lucha: los docentes consiguieron duplicar el presupuesto que el gobierno de la provincia de Buenos Aires pretendía destinar a la educación, de 6 mil  millones de pesos a 12.300 millones. Pasaron de una oferta que había sido presentada por la gobernación de Daniel Scioli como del 30,9 por ciento –cifra que en realidad solo beneficiaba al 20 por ciento de la planta docente, mientras que para el 80 por ciento restante el aumento representaba un promedio de 23 por ciento- y subieron esa cifra al 38,7 por ciento, con un promedio de 32 por ciento. Para que se entienda mejor, un maestro de grado que cobraba 3.612 pesos pasará a cobrar 5.000, y un maestro con 17 años de antigüedad que cobraba 4.656 pesos cobrará 6.123 pesos, lo que representa un 31,5 por ciento de aumento para este 2014.

Otro punto que, como arietes del resto de las paritarias, los docentes lograron instalar fue la eliminación de la tercera cuota para que el aumento se concretara en dos tramos. La primera parte, un 64 por ciento del total, se pagará en abril y la segunda, el 36 por ciento restante, en julio. En este punto también aportó su cuota el acuerdo paritario de la UOM, liderada por el secretario general de la CGT oficialista Antonio Caló, que fue del 27,25 por ciento -sobre una base más alta de sueldos básicos- también en dos tramos, abril y julio. Este no es un dato menor, ya que la reducción de tramos cambia el panorama para otros gremios, como puede ser por ejemplo el de Prensa, que terminó de cobrar el pasado enero la última cuota del acuerdo 2013. También incluye una cláusula de monitoreo y revisión para evaluar la evolución de la inflación y que, llegado el caso, permitiría actualizar los valores del acuerdo. Y, por último, otro punto a destacar: a los docentes no se les descontarán los días paro. En este aspecto, hubo un acuerdo entre las partes para “recuperar los contenidos pedagógicos perdidos”.

La ardua lucha de los docentes ante los dos ofrecimientos hechos por la Provincia, incluyó el acatamiento de unos 300.000 docentes; dos marchas multitudinarias con 50.000 docentes en la calle; plenarios provinciales y asambleas de base en las que se trabajó en concientización; y hasta el espaldarazo de los maestros de escuelas privadas, que pararon la semana pasada en solidaridad. Aunque hubo funcionarios y periodistas que no privaron de cuestionar la lucha de los docentes, lo cierto es que las medidas de fuerzo no fueron un gesto meramente arbitrario. Los docentes sabían de antemano que en esta negociación los márgenes eran demasiado estrechos como para prescindir de toda su fuerza.

Además, hay que tener en cuenta que la relación entre los docentes y el gobierno de la provincia había quedado resentida debido a tensiones previas, como cuando el año pasado el gobierno de Scioli intentó pagar, por falta de fondos genuinos, del aguinaldo en cuatro tramos, algo que fue rechazado absolutamente. Y no está demás remarcarlo, para terminar de pintar el cuadro, que muchos dirigentes sindicales cuestionaron la demora de la apertura de la paritaria, que debió comenzar a finales del año pasado y recién se puso en marcha en febrero.

“Con este acuerdo la escuela pública queda fortalecida”, dijo exultante el secretario general de SUTEBA, Roberto Baradel. El acuerdo de la paritaria docente de la Provincia contempla varios puntos más allá del salario. El Fondo de escuela, que agilizará los engorrosos trámites burocráticos para arreglos menores; un cambio en el funcionamiento del Financiamiento Educativo, destinado a cuestiones de cultura e infraestructura, que manejaban los municipios y que ahora será monitoreado por la Dirección Nacional de Escuelas para evitar que los intendentes utilicen mal ese dinero; la realización de un convenio con cooperativas regionales para el mantenimiento y refacción de escuelas; y otro convenio con los mercados provinciales y regionales para la provisión de alimentos para comedores; se acordó también la garantía del transporte escolar; y hubo, además, un compromiso para que en los próximos días se reúnan los dirigentes sindicales con el jefe de Gabinete de la provincia, Alberto Pérez, el presidente de IOMA, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Trabajo, para discutir sobre la endeble situación con respecto a prestaciones y servicios del IOMA, la obra social de los docente, que afectan a buena parte de los afiliados. “Fue una lucha digna que pretendió ensuciarse. Pero terminó imponiéndose la voluntad inquebrantable de los docentes, las convicciones y lo justo de los reclamo. El gobierno provincial terminó aceptando nuestra propuesta”, agregó Baradel el último viernes cuando se anunció el acuerdo entre las partes que luego fue refrendado en las asambleas de la provincia de Buenos Aires, con excepción de las 9 que manejan los partidos de izquierda, más combativas, por default. También rechazó el acuerdo en primera instancia el minoritario UDOCBA, que responde a la CGT opositora de Hugo Moyano, pero carece de fuerza como para imponer su postura.

“Hicimos un gran esfuerzo desde el Estado”, anunció, por su parte, Nora De Lucía, directora General de Cultura y Educación de la provincia, una vez finalizada la reunión en la que se logró destrabar el conflicto, y remarcó: “Somos un gobierno de diálogo”.

Precisamente, eso fue lo que destacó Mirta Petrocini, de la Federación de Educadores Bonerenses (FEB), que el viernes pasado afirmó que “hubo claramente una decisión política para intentar destrabar este conflicto”. SUTEBA, FEB y otros gremios menores como UDA y UDOCBA componen el Frente Gremial que logró torcerles la mano en la pulseada a los funcionarios bonaerenses.  

El gran interrogante sobre de dónde sacará el estado provincial los fondos para hacer frente a los nuevos valores del acuerdo comenzó a despejarse durante el fin de semana. Para recaudar fondos, el gobernador de la provincia anunciará en los próximos  días una moratoria impositiva para pequeños y medianos contribuyentes.

La dura pelea con final feliz de los docentes bonaerenses también fijará posturas en la paritaria docente nacional, que llevan adelante en el Ministerio de Trabajo el titular de esa cartera, Carlos Tomada y el ministro de Educación, Alberto Sileoni, y los secretarios generales de la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), la Unión de Docentes Argentinos (UDA), la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (Amet), la Confederación de Educadores Argentinos (CEA) y el Sindicato Argentino de Docentes particulares (SADOP). El propio Sileoni, en declaraciones a la agencia Télam, se mostró entusiasta al considerar que “hay todavía algunas jurisdicciones con conflictos, como Catamarca, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Corrientes y Neuquén, que están en proceso de acuerdo en estos momentos; La Pampa y Río Negro resolvieron en estos días y la provincia de Buenos Aires se cerró ayer, así que celebramos el acuerdo".

Quedará abierto el debate acerca de si era o no necesario que el acuerdo se demorara como ocurrió, si no hubiera sido posible negociar con mayor seriedad desde el comienzo o, si acaso, si para el próximo año no sería mejor arrancar antes las discusiones salariales de los docentes para que estas no afecten el comienzo del ciclo lectivo. También habrá pases de facturas y responsabilidades entre las partes. Pero eso es otra historia.

En este marco dado por los docentes bonaerenses y por la UOM, comenzarán a caminar el resto de las paritarias; de hecho, en tal sentido, el titular de la UOCRA, Gerardo Martínez, que también integra la conducción de la CGT oficialista, adelantó que su gremio iba a cerrar un acuerdo del orden del 30 por ciento. Todavía queda por ver cómo afectará este nuevo escenario, que levanta el piso de 25 por ciento al 30, al paro nacional al que convocan las centrales obreras opositoras de Moyano y Pablo Micheli (CTA) para el próximo 10 de abril. Pero esa también es otra historia.

*Sociólogo y periodista. 

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