28/07/2014 Un objetivo imposible

“Si las importaciones no llegan, no hay cronograma que rija”

Es uno de los motivos que mencionó Víctor Russo, responsable del programa de Energía Renovable en Mercados Rurales Dispersos, ante el atraso en la ejecución de las obras estipuladas en el proyecto inicial de 1999. Habían previsto alcanzar la electrificación de unas 60 mil residencias rurales para el 2005, pero ante distintas falencias de recursos humanos, distribución de equipamientos y accesibilidad, hoy solo se logró cubrir la mitad de lo planificado.

Se lanzó en 1999 y debía terminar en 2005. Ante la notable demora en alcanzar los objetivos, se decidió extenderlo hasta 2012. Hoy se encuentra detenido esperando una nueva prórroga. Se trata del Proyecto de Energía Renovabable en Mercados Rurales Dispersos (PERMER) (Ver aparte), que funciona bajo la órbita de la Secretaría de Energía de la Nación.

Hace cinco años la Auditoría General de la Nación alertó que el programa solo había ejecutado el 37 por ciento de las obras. Pero las advertencias no quedaron allí: los auditores detectaron también concentración en la distribución del equipamiento, falta de difusión, seguimiento y capacitación, además de recursos humanos insuficientes.

Gestionpublica.Info dialogó con el Ingeniero Víctor Santiago Russo, coordinador general del PERMER, quien se refirió a las observaciones hechas por el organismo de control. “El porcentaje de obras a las que hace referencia la AGN es en base al proyecto original que fue modificado luego en 2003, el cual no se adapta al nuevo programa”, aclaró el funcionario y agregó que “al principio solo se financiaba el 30 por ciento del costo de la instalación de los equipos, el resto lo pagaban el concesionario y la provincia”.

“Había previsiones de hacer 60 mil instalaciones residenciales, pero cuando modificamos el proyecto la idea era pagar íntegramente el costo, entonces el horizonte pasó a ser de 15 mil. Finalmente, se alcanzaron los 30 mil usuarios, el doble de lo planeado. De esta forma, se superó al proyecto original y se cumplió en su totalidad. Las metas originales eran bastante deficiente porque no respondían a la realidad”, describió Russo.

De acuerdo al informe de la AGN, la distribución se concentra en Chubut, Salta, Chaco y Jujuy. El responsable del proyecto, afirmó que esto se debe a que “solo algunas provincias consiguen anotar a los usuarios y tener toda la infraestructura legal y formal conformada”. “No podemos poner los paneles en una provincia donde no tenemos asegurado que existe operación y mantenimiento”, aclaró a este medio.

En cuanto a la falta de difusión, capacitación y seguimiento, el ingeniero destacó que “no podemos hacer campañas nacionales de difusión porque no es conveniente que la gente se ilusione, tenemos que llegar a quienes realmente sabemos que le podemos poner el equipo”. Respecto a las capacitaciones, Víctor Russo confirmó que “si bien la capacitación se ofrece, el problema es que los usuarios están muy desperdigados, son lugares muy inhóspitos y a los instructores se les complica llegar”.

Otro punto que destaca el informe del organismo de control, que dirige Leandro Despouy, se refiere al seguimiento de las obras. “Después de colocado el panel se hace un monitoreo permanente, se les pide informes a las provincias sobre el estado de situación”, afirmó el funcionario nacional y agregó: “Nosotros hacemos visitas, pero nos vemos limitados por la cantidad de recursos humanos con los que contamos”.

Por último, Russo se refirió a una de las observaciones hechas por la Auditoría donde se menciona que no se respetan los cronogramas de ejecución de las obras y dijo: “la AGN no tiene en cuenta que las obras se hacen en los lugares más insólitos. Cuando es época de lluvia se cierran los caminos y muchas veces hay que ingresar a mula”. “Nosotros firmamos los contratos con un cronograma, pero cuando la provincia te informa que están cerrados los caminos o que las importaciones no llegan, no hay cronograma que rija”, concluyó.

Sobre el PERMER. Descripción y objetivos

El proyecto de Energía Renovable en Mercados Rurales Dispersos (PERMER) lo financia el BIRF (Banco Internacional de Reconstrucción  y Fomento) junto al GEF (Fondo Mundial para el Medio Ambiente). Tiene como objetivo principal el abastecimiento de electricidad a un número de personas que viven en hogares rurales, y a aproximadamente 6.000 servicios públicos de todo tipo (escuelas, salas de emergencia médica, destacamentos policiales, etc.) que se encuentran fuera del alcance de los centros de distribución de energía.

Según se describe en la página web oficial (https://www.se.gob.ar/permer/) “la implementación de mini centrales hidroeléctricas en el sentido de la corriente, turbinas eólicas, centrales diesel o centrales híbridas operadas por medios diesel/eólico o diesel/solar o solar/eólico en pequeñas comunidades así como la instalación de sistemas fotovoltaicos y/o eólicos individuales brindará al poblador rural además del servicio eléctrico, la posibilidad de desarrollar pequeños emprendimientos productivos”. 

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