30/09/2014 En Córdoba

Obras paralizadas y números que no cierran

Se trata de la empresa Ivecoor S.A. Luego de ganar una licitación pública, la firma debía construir mil casas destinadas a la clase media en el municipio de Rio Cuarto. Denuncian que hace 10 meses la construcción está paralizada, además de varias irregularidades relacionadas al manejo del dinero como “cheques rebotados, pedidos de redeterminación de precios y documentación falsa”.

El Tribuno de cuentas de Encuentro Ciudadano, Martín Cantoro, denunció públicamente un “incumplimiento en la construcción de viviendas en Rio Cuarto, Córdoba, por parte de la empresa Ivecoor S.A.”. En el informe, enumera una serie de incumplimientos en el pliego oficial para la construcción de casas de la gestión de Juan Jure. “Cambios en la modalidad de construcción, falta de cumplimiento en los plazos de trabajo, reemplazo de materiales por otros no pautados y concesiones entregadas por parte de la municipalidad” son algunas de las irregularidades detectadas.

El comienzo

En 2012, la Municipalidad de Rio Cuarto anunció un plan en materia de viviendas que consistía en la realización de mil casas para la clase media. “En el concurso para la licitación pública, resultó ganadora la empresa Ivecor S.A”, detalló Cantoro. “La sociedad gana el concurso por un monto de 199 millones, ese es el valor para la vivienda de 2 dormitorios, las cuales costaban 199 mil pesos cada una, al inicio de obra”, notificó el tribuno.

La empresa inicia parte de la construcción el 20 de mayo del año pasado, pero hace ya diez meses que la obra quedó paralizada. En ese contexto, ingresó a la municipalidad un pedido de redeterminación de precios, para elevar un 10 por ciento el valor total del contrato firmado. Es así como surgen y se visibilizan una serie de irregularidades llevadas adelante por parte de la empresa ganadora de la licitación.

Desde el principio, la firma “comienza a recibir una serie de concesiones, cambió el modo constructivo de la obra y se generaron algunos ruidos en materia de pago, uno de ellos fue un adelanto de dinero que la municipalidad le otorgó en razón de acopio de materiales, invirtiendo así la lógica del pliego que estaba pensado para que la empresa financiara, con sus recursos, parte del avance de obra”, detalló el Tribuno.

El pliego tenia condiciones “bastantes exigentes que hizo que ninguna empresa local pudiera presentarse, no solo en cuanto a los plazos sino también en materia financiera, se preveía que la empresa debía certificar una curva de inversiones por encima de la de pagos del municipio”, exclamó Cantoro. Además, denunció que “las mil viviendas estaban planificadas en 5 etapas de 10 meses cada una, plazo en el que, no solo debían entregar 100 viviendas sino además mostrar un avance de obra del 50 por ciento de la etapa subsiguiente y así con cada una de las etapas, pero nada de esto sucedió”.

A esto se le suman “cheques rebotados, documentación falsa respecto a la capacidad exigida y obras no realizadas en los plazos estipulados”. En este, contexto ingresan dos redeterminaciones de precios a la municipalidad que el oficialismo aprobó. Anteriormente, “la secretaria contratante le certificó a la empresa un avance de obra de la primera etapa de un 97 por ciento, el cual comprendía la entrega de 100 casas”. “Pero para febrero de este año no se había entregado ni una sola, lo que demuestra total connivencia por parte del gobierno local”, insistió.

Por otro lado, el equipo de inspectores de obra de la Dirección General de Arquitectura de la Municipalidad se negó a avalar los trabajos de Ivecor después de que la empresa introdujera “importantes cambios y atrasos considerables” en el proyecto original, anteriormente aprobado por ordenanza en el Concejo Deliberante.

Como antecedente, el 26 de julio del año pasado, los inspectores de obra elevaron un informe a la Secretaría de Desarrollo Urbano en el que expusieron que la empresa contratista no cumplió con la documentación técnica que debía presentar.

Cómo sigue

El desfasaje entre lo que la municipalidad transfirió a la empresa, 37 millones de pesos, y lo que hay en materia de obra o acopio de materiales, da como resultado 17 millones. Es una suma “de la cual debe hacerse cargo la municipalidad, ya que este plan de viviendas se construye sobre terrenos privados, el vecino tiene un contrato con la municipalidad en el que paga completamente su vivienda”, dijo Cantoro. En este marco, afirmó que “la posibilidad que queda es “ceder el contrato, pero el problema es que se transfiere con esa ejecución, con esos precios, entonces con este desfasaje de 17 millones de pesos, ¿quién está dispuesto a asumir semejante pérdida?”.

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