10/12/2014 Transporte

Un viaje con obstáculos

De las 83 estaciones de subte, solo 32 son accesibles para personas con discapacidad. Ascensores rotos, baños clausurados, indicaciones en braille y sistemas de audio inexistentes completan un panorama desalentador para trasladarse en la Ciudad de Buenos Aires. Hace dos años, la Auditoría General de la Nación lo advirtió en uno de sus informes pero la situación sigue igual.

A fines de septiembre, el Observatorio de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Nación recorrió los subtes de la Ciudad de Buenos Aires junto a delegados de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) y trabajadores del subte. A raíz de esa investigación, se supo que de las 83 estaciones totales, solo 32 son accesibles mientras que las líneas C y E son completamente inaccesibles.

Dos años atrás, la Auditoría General de la Nación lo había advertido en un informe donde se señalaban graves fallas en materia de accesibilidad por parte de la red de subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires. La defensoría del Pueblo porteña también lo anticipó en 2009 cuando verificó numerosos incumplimientos en las estaciones de subtes en materia de accesibilidad para personas con movilidad reducida. Cinco años después, un equipo de Gestión Pública verificó que las irregularidades persisten.

María José Lubertino, Presidenta del Observatorios de los Derechos de las Personas con Discapacidad, dialogó con este medio e informó más acerca del recorrido que realizaron meses atrás. “Se hicieron viajes en todos los subtes de las líneas A, B, C y D. No miramos solamente las barreras fijas, sino también las barreras comunicacionales para las personas con discapacidades auditivas o visuales”, explicó.

En el recorrido, se constató que todas las estaciones nuevas de la línea H tienen mejores condiciones de accesibilidad, pero “no han introducido las adecuaciones en muchas de las viejas. Hay lugares donde hay ascensores sin funcionar o baños para discapacitados pero que están cerrados”.

La información sobre el estado de los accesos al subte, las condiciones de los ascensores y baños es importante, según dijo la funcionaria “porque para las personas con discapacidad ya es un esfuerzo enorme ir hasta la estación, entonces llegar y que no funcione el ascensor no es nada feliz”.

Además, a Metrovias se le exigió que los carteles del recorrido en cada vagón deben tener la indicación en braille. “Metrovias tomó nota de todas las sugerencias y eso nos lo van a dar por escrito”, detalló.

Antes de cumplir con lo acordado, el presidente de SBASE, Juan Pablo Piccardo, declaró públicamente que “estaban trabajando para hacer totalmente accesibles los subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires”. “Esto es una respuesta a nuestra intervención”, refirió al respecto María José Lubertino.

El Plan de Accesibilidad del que habló recientemente Piccardo contempla que todas las nuevas estaciones y las que están en construcción sean enteramente accesibles y prevé mejoras para las existentes en los medios de acceso, en la circulación hacia los andenes y en el material rodante. 

“Las nuevas estaciones son 100% accesibles, ya que cuentan con escaleras mecánicas, ascensores que conducen hacia el andén, mensajes en braille en pasamanos y botones de ascensores y baldosas guía. Con respecto a la red actual, se está avanzando con los estudios específicos necesarios para analizar las condiciones edilicias de las estaciones para luego avanzar con la planificación de los trabajos”, informó el referente de SBASE.

En el comunicado, se estima para el 2015 construir al menos 5 accesos para personas con movilidad reducida. Asimismo, se hará el recambio total de 5 escaleras. Piccardo aseguró también que se están colocando baldosas especiales para personas no videntes en distintas estaciones de las líneas A y B (Lima, Perú, Plaza Miserere, Castro Barros, Río de Janeiro, Acoyte; Dorrego, Malabia, Ángel Gallardo y Medrano). Los avisos sonoros para la mayoría de las líneas también son promesa para el año que viene.

“Todo lo que dice el presidente de SBASE no es una graciosa concesión, sino que es lo que obliga la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y lo que obliga la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires y lo que no se ha hecho hasta ahora. No sorprende este anuncio en el contexto de que justo van a hacer las obras en un año electoral cuando no se hicieron en todo este tiempo. Durante el mandato de Mauricio Macri no se hizo ninguna inversión para la adecuación de las estaciones. La responsabilidad fue siempre de SBASE, o sea de la Ciudad, aun antes de la transferencia del contrato de concesión”, recalcó Lubertino.

Además, se refirió acerca de la importancia que tiene consultar y tener en cuenta a las propias personas discapacitadas para realizar las adecuaciones. “SBASE debería tomar contacto con el Observatorio de Derecho de las Personas con Discapacidad de la Ciudad de Buenos Aires para que fundamentalmente, como ordena la Convención, las propias personas con discapacidad sean consultadas en relación a las obras. Son quienes tienen más experiencia”, dijo. Al finalizar, Lubertino agregó que “lo de SBASE parece un manotazo de ahogado de promesa electoral frente a nuestro monitoreo que arroja resultados lapidarios”

Ascensores:

En la actualidad, de 83 estaciones solo 32 tienen ascensores, de los cuales algunos están muchas veces fuera de servicio. Las líneas C y E son inaccesibles en un 100%, siendo la línea C de vital importancia en cuanto a movilidad, ya que conecta las dos estaciones de ómnibus más importantes de la Capital porteña como lo son Retiro – Constitución.                   

Sistema de anuncio de estaciones por audio

En las líneas A, C y D hay un sistema de anuncio automatizado del nombre de las estaciones que permite mejorar la información y es de utilidad especial para las personas no-videntes. El resto de las líneas no posee este servicio.

Sistema Braille en estaciones

Solo las estaciones de la Línea H, San Pedrito y Flores de (línea A), Los Incas, Tronador, Echeverría y Rosas (línea B) cuentan con señales en sistema Braille para facilitar la orientación de las personas no-videntes. Las restantes 77 estaciones incumplen con esta consideración.

Inaccesibilidad:

La línea C y E son inaccesibles por completo. Desde Constitución hasta la última estación, Retiro, la línea azul no cuenta con ninguna salida adaptada para personas con movilidad reducida. Esta línea es una de las más concurridas a diario, ya que conectan en su final de recorrido con las dos estaciones de colectivos y trenes más grandes que tiene la Ciudad de Buenos Aires, impidiendo así no solo la libre y cómoda circulación, sino también el acceso a servicios de transporte como trenes y colectivos de larga distancia.

El presidente de SBASE, por su lado, aseguró que “próximamente empezarán las obras en los accesos de Constitución. Allí se construirán dos escaleras pedestres y dos ascensores, en la zona de andenes, con acceso directo a la superficie. También uno de los andenes laterales (Este) será ampliado de 4 metros a 8 metros aproximadamente”.

Los ascensores en mal estado y las sillas elevadoras sin funcionar no son las únicas complicaciones con las que se encuentra un usuario de subterráneo porteño. El desnivel que hay entre el subte y el andén se suma a este panorama desalentador. Además, una vez dentro del vagón, las posibilidades de encontrar un lugar para ubicar la silla de rueda, en muchos casos, se torna un obstáculo. En horario pico, a las complicaciones para acceder al transporte se le suma el exceso de usuarios.

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