12/07/2011 Pese al (o por el) boom turístico

Sigue sin control el límite de visitantes que pueden soportar los Parques Nacionales

Desde 2005, un plan nacional incluye un concepto llamado “capacidad de carga”, que determina la necesidad de establecer un límite de excursionistas para no sobrepasar las instalaciones de un complejo. Sin embargo, ni la entonces Secretaría ni el actual Ministerio de Turismo lo pusieron en práctica. En Iguazú dicen que es porque las concesionarias no contemplan esta problemática.

Un informe realizado por Auditoría General de la Nación (AGN) en 2009 detectó que la entonces Secretaría de Turismo, hoy Ministerio de Turismo (MINTUR), no evaluó ni cuantificó la capacidad de carga de los Parques Nacionales. Es un indicador para establecer el límite de visitantes que pueden soportar los complejos. Hoy, dos años más tarde, la realidad no se modificó a pesar de que el Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable (PFETS), que está vigente desde diciembre de 2005, contemple este punto.

Una fuente de la Intendencia del Parque Iguazú, que pidió reservar su identidad, sostuvo en dialogo con gestionpublica.info que la decisión por la que no se estima la carga turística de ningún Parque es meramente “política”. Además recalcó que “ahora, que la Administración de Parques Nacionales (APN) está bajo la órbita del Ministerio, la conservación de las áreas protegidas quedó un poco relegada”.

Desde la Intendencia del Parque Iguazú plantearon que uno de los motivos por el cual no se calcula la carga turística es por el tema de las concesiones que, en su afán de que cada vez más turistas ingresen a los Parques, no contemplan esta problemática. El director de Aprovechamiento de Recursos de la APN, ingeniero Guillermo Martín, contó que “las concesiones antiguas, que pueden llegan a tener 20 años, no toman en cuenta algunas determinaciones al respecto ya que no previeron esa perspectiva en su momento. Pero a las concesiones nuevas se les ponen restricciones en los sitios críticos”.

Uno de los aspectos fundamentales para el desarrollo turístico es la sustentabilidad. El coordinador general del PFETS, Germán Bakker, planteo que “la idea es encontrar cada vez más mecanismos que permitan ir asegurando la capacidad de carga de los entornos que cuentan con mayores flujos turísticos”. Sin embargo, Martín relató respecto a la cuantificación de la carga turística que “raramente representa un límite extremo de decir ‘si se supera esta cantidad no entra nadie más’. Esas decisiones son muy difíciles de tomar porque afectan a mucha gente”.

En respuesta a qué tipo de articulación mantienen la APN con el PFETS, Martín mantuvo: “Estamos participando del plan. Además, el Ministerio está articulando al turismo con un enfoque muy fuerte de trabajo en virtud de los atractivos que generan las áreas protegidas. Este es un eje central en su estrategia. Se ha demostrado que los Parques Nacionales son los grandes atractivos por los que se movilizan los flujos turísticos”.

Para evitar la gran concentración turística, tanto desde la Intendencia del Parque Iguazú como desde la APN, promueven nuevos sitios a visitar dentro de la misma zona. En el caso de las “cargas puntuales”, es decir, en un día u horario determinado, se amplían los umbrales de visita. Según Martín, “esto permite que los prestadores turísticos puedan organizarse mejor, ya que no es bueno como producto de venta si hay una superación de carga”.

El invierno y las cenizas

Germán Bakker relata que una de las metas que el Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable era que para 2010 se posicionara a la Argentina como el destino con mayor captación de turismo de América del Sur: “Y lo hemos hecho –enfatiza-. Argentina es el país que mayor cantidad de turistas internacionales recibe, supera a todo el resto de América del Sur, Brasil incluido”, cuenta el funcionario.

Sin embargo, esta temporada va a ser diferente a las anteriores para los centros de esquí. Con la erupción del volcán chileno Puyehue, las distintas ciudades de la región quedaron cubiertas de cenizas lo cual provocó grandes daños en la infraestructura en la zona. Mientras San Martín de los Andes recupera su ritmo habitual y prepara la promoción turística para la temporada invernal, Bariloche se declaró zona de desastre económico y social, y la situación de Villa La Angostura es de alerta máxima.

Por parte del Gobierno Nacional se otorga un subsidio para paliar la crisis. Se trata del Programa de Recuperación Productiva (Repro). El Estado entrega hasta 600 pesos por trabajador durante un plazo de hasta un año a aquellas empresas que acrediten su situación de crisis y cuenten con el aval del sindicato correspondiente. Debido a la gran demanda turística, en el sur se toman trabajadores solo por la temporada. En esta situación atípica, el programa va intentar frenar los despidos en hoteles, comercios, transportes, restaurantes, agencias de turismo y centros de esquí. En diálogo con los medios, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, sostuvo que “los Repro son una herramienta latente, están para ser utilizados cada vez que sea necesario. Hoy son más para una transición puntual de algún sector o para sostener alguna zona del país si sobreviene una catástrofe”.

Notas relacionadas

El zoológico porteño y un avance a medias


Bosques desprotegidos y una Ley olvidada


Casas flotantes: una solución para los humedales


Humedales en emergencia


Avanzan las construcciones sobre la cuenca del Río Luján


Sale a la luz una norma que violaría la Ley de Glaciares