20/07/2015 Mendoza

No hay avances en la gestión de pasivos ambientales en el Complejo de Sierra Pintada

Durante más de diez años, y hasta 1997, de allí salió el uranio utilizado para abastecer las centrales nucleares como la de Embalse. Sin embargo, un informe de la Auditoría General de la Nación reveló que “los desechos no han tenido un tratamiento adecuado”. “Los valores de los productos vertidos en las aguas superan lo permitido por la Ley”, advirtió el Auditor General, Leandro Despouy. Desde el organismo auditado, remarcaron que “se aplicó un programa de monitoreo de aguas superficiales y subterráneas que rige hasta la actualidad”.

La Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó, en una de sus últimas reuniones de Colegio, un informe sobre la gestión de los pasivos ambientales del Complejo Minero Fabril Sierra Pintada, San Rafael (CMFSR), dependiente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA). Según se dio a conocer desde el organismo de control, “no se ha tratado ninguno de los pasivos prioritarios, como las aguas de cantera u los residuos sólidos”.

Sierra Pintada, que se encuentra en el departamento de San Rafael, en le provincia de Mendoza, proporcionó durante más de diez años –hasta 1997- el uranio necesario para abastecer a las centrales nucleares, como la de Embalse, de donde se obtiene la totalidad del Cobalto utilizado en el país. Durante la extracción y procesamiento de los minerales de uranio, se producen grandes cantidades de residuos sólidos y líquidos que deben ser gestionados en forma segura, sin embargo, para los auditores “el CMFSR no cuenta con el Estudio de Impacto Ambiental como lo exige la Ley 5961 y su Decreto Provincial 2109/94”.

En ese sentido, según el informe de la AGN, “pese a que se avanzó en la realización de obras que permitirían su tratamiento, no se observan avances en la gestión integral de los pasivos ambientales”. “No se ha tratado ninguno de los pasivos prioritarios, como las aguas de cantera u los residuos sólidos”, observaron los auditores. Desde el organismo auditado, en cambio, señalan que durante la actividad del complejo “se aplicó un programa de monitoreo de aguas superficiales y subterráneas que rige hasta la actualidad”.

Para Leandro Despouy, titular del organismo de control, “se trata de un informe muy importante para la provincia de Mendoza”. “Las autoridades y el pueblo tienen que estar al tanto de este trabajo ya que coincide con el reclamo que desde hace mucho tiempo vienen formulando, más allá de los colores políticos de sus gobernantes”, remarcó.

Por otro lado, para el auditor Horacio Pernasetti, “la situación es mucho más grave”. “No estamos hablando solamente de los pasivos generados por una actividad minera, sino que el lugar se ha convertido en un depósito de materiales procesados en otros lugares”, advirtió.

Durante el tratamiento el informe, Pernasetti detalló que “hay más de cinco mil tambores ingresados a San Rafael de Mendoza provenientes de Córdoba, producidos por la planta Dioxitek”. “Me parece que es un tema importante a resolver; más allá de los pasivos de la actividad minera, donde se van a guardar todos los residuos provenientes de Dioxitek como de las plantas de Atucha I; Atucha II y Río Tercero”, concluyó.

Notas relacionadas

Buscan avanzar en una Ley nacional de Educación Ambiental


Buscan remediar los desmontes en el Delta del Paraná


Por persona se generan 7 kilos de basura electrónica


Advertencias a la reforma de la Ley de Glaciares


Audiencia pública por la emergencia hídrica


Advierten fallas en el Registro de Tierras Rurales