14/09/2015 Columnista

Corbyn: piantavotos, socialista y barbudo

Por Tomás Várnagy. El gobierno argentino, a través de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, envió el pasado sábado sus felicitaciones al nuevo líder del Partido Laborista del Reino Unido, Jeremy Corbyn, pues es el triunfo de “quienes representamos la voluntad de poner la política al servicio de los pueblos, y la economía al servicio del bienestar de todos los ciudadanos”. Además, la mandataria, subrayó que Corbyn “se ha expresado claramente en el Parlamento británico a favor de la Argentina en la lucha por los derechos humanos, contra los intereses usurarios de los fondos buitre y acompaña activamente el llamamiento de la comunidad internacional a favor del diálogo entre el Reino Unido y Argentina en la cuestión Malvinas”.

Corbyn fue elegido con el 59,5 % de los votos y es uno de los líderes laboristas más radicalizados y anti-establishment desde la década de 1930, en una victoria totalmente inesperada que constituye un verdadero terremoto político. Pocos minutos después de su elección declaró que la gente “está harta con la injusticia y la desigualdad en Gran Bretaña”. Concluyó que los más pobres estaban sufriendo un terrible agobio por las medidas de austeridad de los Conservadores y vieron recortados sus sueldos o forzados a recurrir a bancos de alimentos, subrayando que “llegaremos a todos los sectores de tal manera que nadie sea dejado de lado, así todos podrán ocupar un lugar decente en esta sociedad” (http://www.theguardian.com/ 12/09/2015).

Se manifestó en contra de la guerra de Vietnam, fue un activista en favor del desarme nuclear, protestó contra el Apartheid sudafricano y por la venta de armas a Sadam Hussein. En 1987 mantuvo un minuto de silencio por la muerte de ocho miembros del IRA (siglas en inglés del Ejército Republicano Irlandés) en una emboscada realizada por el SAS (siglas en inglés del Servicio Aéreo Especial, una unidad británica antiterrorista). En 1996 fue acusado de “comportamiento traicionero” (y muchos pensaron que estaba loco) por ayudar al líder del Sinn Féin, Gerry Adams, a que se presentara en el Parlamento. Acusó al Primer Ministro (de su mismo Partido), Tony Blair, de violar los derechos humanos y las libertades públicas, especialmente de los que solicitaban asilo político y se opuso abiertamente a la guerra con Irak liderada por los Estados Unidos (http://news.bbc.co.uk/ 08/03/2005).

Antimonárquico, peticionó mudar a toda la familia real del Palacio de Buckingham a una vivienda “más modesta”. Fue muy crítico de su propio partido, considerado de los más rebeldes, y votó en contra del mismo 533 veces. Sus detractores lo apodaron “Jeremy CorBin Laden” y “zurdo rojizo” (liberal pinko). Tony Blair lo definió como “un soñador que vive en Alicia en el país de las maravillas”. El diario derechista, Daily Telegraph, instó a que los conservadores se inscribieran como laboristas para votar a Corbyn como líder partidario ya que era un “socialista barbudo piantavotos (voter-repellent)” que terminaría de hundir para siempre a su propio Partido (en uk.news.yahoo.com, 04/08/2015).

Hace unos meses, The Guardian (17/06/2015), de tendencia laborista, lo describía como un veterano izquierdista, socialista, frugal, ascético, modesto y tan dedicado a lo colectivo que no puede referirse a sí mismo en primera persona, siempre habla de “nosotros” y es un político extremadamente comprometido con las causas sociales. No es carismático ni tiene un gran ego; es amable, gentil, casi invisible y no puede abrir la boca sin reclamar por la paz, la justicia y la solidaridad. Creció en una familia politizada y sus padres eran activos militantes por la paz que se conocieron en una campaña en favor de la República durante la Guerra Civil Española. Su hermano, Piers, está más a la izquierda y fue miembro del Partido Comunista. Al terminar el secundario trabajó como voluntario en Jamaica durante dos años en una fundación de lucha contra la pobreza en los países en desarrollo.

Está casado, desde el 2013, con la mexicana Laura Álvarez, su tercera esposa. La segunda, Claudia Bracchitta, con quien se casó en 1987, es una chilena exiliada a quien conoció por su trabajo en Amnesty Internacional en una campaña contra el dictador Pinochet. Sus lazos con América Latina son evidentes. En 1999 afirmó que “nunca enviaría a mi hijo a una escuela que no fuese estatal”. Abstemio y vegetariano estricto, describe su vida como “parsimoniosa”, viaja en ómnibus o circula en bicicleta y no posee un automóvil (http://www.dailymail.co.uk/ 13/07/2015). Fue uno de los pioneros por los derechos de las personas LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero) y votó a favor de los matrimonios del mismo sexo.

Los izquierda europea (Podemos y Syriza, entre otros) tiene varias razones para celebrar la victoria de Corbyn, ya que representa la nueva política enfrentada a las medidas de austeridad propiciadas por Bruselas y Angela Merkel. Sus propuestas clave incluyen la renacionalización de los ferrocarriles y empresas de gas y electricidad, pedir disculpas por el papel del Partido Laborista en la guerra de Irak, aumentar el gasto público para financiar obras de infraestructura, oposición a medidas de austeridad, el control de los alquileres y el sistema bancario, y la creación de un servicio nacional de educación. Además se opondrá a la idea de David Cameron de lanzar ataques aéreos contra Siria (http://www.theguardian.com/ 12/09/2015).

Además, está en contra de los cortes a los gastos públicos y considera que las políticas de austeridad no son más que un disfraz para aumentar la desigualdad y la injusticia ya que “agravan el empobrecimiento”; su “gabinete en la sombra” estará compuesto de 50% de mujeres (cuando solamente un 22% participa de la vida política); considera que las políticas no deben depender de un líder o un grupo, sino que incumben a una base mucho más amplia en las clases populares; cree que la izquierda puede convertirse en una fuerza activa en las comunidades de todo el país (http://www.independent.co.uk/ 12/09/2015); está en favor de políticas redistributivas y que los ricos paguen mayores impuestos y cree que es una gran oportunidad para oponerse a las políticas neoconservadoras.

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