16/08/2017 Ciudad de Buenos Aires

Despapelización vs. tarea del control

Desde la implementación del Sistema de Administración de Documentos electrónicos, la Auditoría porteña elabora sus informes con información “recortada”. Es que, según denunció la titular del organismo, el acceso que tienen es limitado. 

“El Sistema de Administración de Documentos Electrónicos (SADE) es un candado más a la información”, expresó Cecilia Segura, presidenta de la Auditoria General de la Ciudad de Buenos Aires  (AGCBA) al ser consultada sobre las dificultades que tiene el organismo de control en el proceso de despapelización iniciado en 2009. En una entrevista exclusiva con Gestionpublica.info, detalló los aspectos positivos pero también las limitaciones diarias del sistema.  

En mayo de este año se aprobó un informe de la AGCBA, difundido por el portal periodístico ElAuditor.info, donde se advierten las falencias en el acceso a la información del SADE. El sistema comenzó a implementarse 8 años atrás en la Ciudad de Buenos Aires, luego, en 2012, Segura asumió la presidencia del organismo de control porteño y comenzaron los reclamos.

“Cuando empezamos a detectar que estas limitaciones de alcance implicaban una restricción al acceso de la información, intentamos gestionar una solución. Enviamos notas y pedimos reuniones pero hasta el día de hoy la situación sigue igual”, comentó la titular de la AGCBA. “Hay una decisión política en el acceso a la información recortada para que auditemos, justamente, a un nivel recortado. Este Gobierno tiene los conceptos de Modernización, Transparencia y Gobierno Abierto como caballitos de batalla, pero a la hora de auditar no se pone en práctica”, remarcó Segura.

Pero… ¿qué es el SADE?

El Sistema de Administración de Documentos Electrónicos es un ecosistema de sistemas en el que se distribuyen más de 200 trámites en 50 reparticiones, más de 100 registros, 50 trámites asociados a planes sociales generados desde 10 áreas del Gobierno porteño y cuenta con 33 mil usuarios internos. Se implementó hace 8 años en la Ciudad de Buenos Aires y, con el cambio de gestión en 2016, pasó también a nivel nacional con el nombre de Sistema de Gestión de Documentos Electrónicos (GDE).

“El SADE no solo sirve para digitalizar documentos y despapelizar, sino que también lo que permite es sistematizar información, volverla fiable, actualizada y usable. Nosotros apuntamos a que los informes de auditoría, aunque sean ex post, estén hechos en determinado tiempo que le permitan a los funcionarios utilizar las recomendaciones para mejorar la gestión”, confesó Segura.

Informes e información

Desde la implementación del SADE, los auditores acceden a la información de forma online. Antes, debían presentarse en la institución auditada y solicitar los archivos en papel. “El ente es ahora quien decide qué información nos da para la elaboración del informe. No solo hay una regresión de la calidad, sino que ahora auditamos con los ojos vendados porque no podemos ver la integridad del programa”, resaltó la titular de la AGCBA.

Desde 2012,  Segura envió reiteradas notas pidiendo acceso al SADE tanto a Jefatura de Gabinete como a la Secretaria Legal y Técnica (SLyT). Solo obtuvieron como respuesta algunos mails, un manual explicativo sobre cómo funciona el sistema y otras veces: silencio. A fines del año pasado, desde la SLyT se comprometieron a entregar en mayo un “modulo auditor” en el que iban a cargar la documentación requerida, pero nunca llegó. De todas formas, Segura remarcó que sería solo un “parche” y un trámite burocrático más en el proceso de acceso a la información.

El planteo del organismo de control porteño es simple: una clave a nivel de consulta siguiendo los criterios de Gobierno Abierto, transparente, que permita el acceso al sistema. “Es una opción más sencilla y no modifica la gestión. Podríamos auditar mejor y más rápido”, prometen.

“El peor informe es el que no se hace”, denunció Cecilia Segura al intentar describir la situación que atraviesan frente a todas las limitaciones del SADE. Atrasos, esperas, incumplimientos de plazos, tareas demoradas, información parcial, archivos incompletos: este es el panorama diario del equipo técnico de la AGCBA a la hora de controlar la gestión pública.

¿Qué pasa en la AGN?

Las diferencias con el órgano de control a nivel nacional son grandes. En junio de este año la Auditoria General de la Nación firmó un convenio con el Ministerio de Modernización en el que se comprometen a trabajar juntos en digitalización, adoptando así la Auditoria el Sistema de Gestión de Documentación Electrónica (GDE) correspondiente a nivel nacional. Para Segura, “las diferencias con la AGN son contundentes. Ellos tienen acceso a nivel consulta online a todo. Nosotros vemos solo una parte, una foto, un recorte. La AGN puede ver la película y la ejecución en el momento auditado. Tienen acceso al resto de los sistemas, no solamente al centralizado sino también al descentralizado”.

Futuro

En cuanto a los pasos a seguir, Segura adelantó que agotarán las vías institucionales. “En la Legislatura hubo una reunión de seguimiento de los organismos de control y se planteó la necesidad de crear procedimientos más detallados y automáticos para facilitar el acceso a la información”, describió Segura. Asimismo, la titular de la AGCBA informó que están trabajando el tema con el bloque opositor y pidió a los trabajadores del control “tomar el tema como propio y dar apoyo para llevarlo adelante”.

“En los años que me quedan de gestión, hasta 2019, voy a hacer absolutamente todo lo que esté a mi alcance para mejorar el sistema”, enfatizó.

Fallo incumplido

En 2012, en el marco de la Causa Mendoza por ACUMAR, la Corte Suprema de Justicia falló a favor del acceso a la información. “En ese momento se planteó la necesidad y se resolvió judicialmente que nosotros tuviéramos acceso a los sistemas de información de todos los programas que tienen que ver con el saneamiento de la Cuenca Matanza Riachuelo, a nivel consulta. Este fallo está siendo incumplido por el Gobierno de la Ciudad”, concluyó Segura.

 

 

 

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