20/11/2010 En la provincia de Entre Ríos

Salen a controlar los establecimientos termales

Entre Ríos tiene un organismo que se encarga de controlar los complejos de aguas termales que hay en su territorio. Se trata del Ente Regulador de los Recursos Termales de la provincia (ERRTER), fue creado en 2007 y desde septiembre de este año viene realizando visitas a los establecimientos de cara a lo que será la temporada de verano 2011.

De los controles participan el personal del área técnica de Geología y Medio Ambiente, y el vicepresidente del ERRTER, Mariano Rebord. El ente busca tomar contacto con las autoridades de los emprendimientos y analizar las obras de infraestructura que se están realizando.

En cuanto al recurso termal, se supervisan periódicamente las diferentes perforaciones, para asegurar que la explotación de sus aguas se haga atendiendo los principios de precaución y preservación del medio ambiente.

Daniel Mársico, geólogo y responsable del área técnica del ERRTER, afirmó que ya se monitorearon los complejos termales de Chajarí, Federación, Concordia, Colón, San José, Villa Elisa, Concepción del Uruguay, Gualeuaychú y María Grande. “Todos –dijo-, cumplen con el límite máximo de mineralización del agua”.

Los controles se realizan dos veces al año. Pese a que el último fue en marzo, hay una recorrida más, prevista para diciembre. Estos monitoreos están complementados con la presentación anual de un informe ambiental por parte de los responsables de los complejos. “De observarse en los informes que algo no está claro, el ente va y lo analiza”, aclaró Mársico. Así mismo, el organismo también controla los complejos que no están en funcionamiento pero tienen las perforaciones hechas, como el de Victoria, que hoy opera a prueba, y el de Basabilvaso.

Notas relacionadas

Nuevo reclamo de información sobre la emergencia hídrica


Reactivan la Ley de energía renovable


Cinco años después, nuevo estudio de Ambiente


El zoológico porteño y un avance a medias


Bosques desprotegidos y una Ley olvidada


Casas flotantes: una solución para los humedales