19/09/2018 Control

Nueva sesión del Colegio de Auditores

Entre otros ítems, se aprobó un informe sobre el ex Ministerio de Salud respecto de Salud Familiar y Comunitaria. Si bien el programa cumplió con algunos objetivos, el trabajo de los auditores marcó falencias en la rendición de cuentas.

Se llevó a cabo la segunda reunión de septiembre del Colegio de Auditores de la AGN y como punto destacado, se aprobó un informe de auditoría del ex Ministerio de Salud respecto del desarrollo de estrategias en Salud Familiar y Comunitaria, específicamente sobre la gestión de transferencias durante 2015.

El informe fue elaborado por la Gerencia de Control de Transferencias de Fondos Nacionales y presentado por el Auditor General, Alejandro Nieva, quien explicó que se trata de un programa creado en 2004 para fortalecer la atención primaria de la salud, no solo en hospitales centrales, sino también en los barrios, centrando la atención en la niñez, los embarazos y las adicciones.

El programa se lleva a cabo a través del pago directo de becas a profesionales de la salud, como por ejemplo, los enfermeros que llevan adelante las tareas de atención primaria y en 2015 manejó un presupuesto de 658 millones de pesos, aumentando a 1.000 millones en 2016 y 1.200 millones en 2017.

En ese sentido, la mayoría de las observaciones del informe tienen que ver con el manejo presupuestario y la falta de precisión en las rendiciones de cuentas.

El trabajo de los auditores detalla que “los modelos de convenios utilizados con las provincias no detalla los requisitos de las rendiciones de cuentas, sin plazos ni especificaciones de formas”. “Esto no permitió que el ministerio pueda hacer un monitoreo real de la marcha del programa”, agregó Nieva.

Otro de los puntos que se destaca es que “no todas las jurisdicciones rinden cuentas de la misma manera”. “Cada provincia posee su propio procedimiento de pago, que en muchos casos es con cheques, lo que dificulta el monitoreo”, aclara el trabajo de los auditores que también menciona “irregularidades en el envío de fondos y por ende en el cobro por parte de los prestadores de salud”.

Pese a las observaciones presupuestarias, para el Auditor Juan Ignacio Forlón, se trata de un programa de salud muy importante y que, en 2015, “sobrecumplió con las metas”.

“En 2015 hubo un descenso en la tasa de mortalidad infantil. El programa sirvió y esperemos que ahora que no tenemos Ministerio de Salud el presupuesto no se vea disminuido en términos reales y que se mantenga”, remarcó el Auditor.

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