04/10/2011 Conferencia en Buenos Aires

Así se controla la gestión pública en Francia

Un Docente de la Universidad de París, Julien Leferriere, dio detalles sobre los mecanismos de fiscalización del país galo. Fue durante las jornadas sobre control gubernamental organizadas por la SIGEN.

En el marco de las jornadas de “La Abogacía Estatal y el Control Gubernamental como Pilares de las Políticas Públicas”, el catedrático emérito de la Universidad de París, Julien Leferriere, explicó cómo es el control gubernamental en Francia.

Leferriere comenzó su disertación expresando que Francia, al igual que la Argentina, cuenta con cuatro tipos de controles: el interno, externo, previo y posterior.  “Tenemos instituciones napoleónicas similares a España”, sentenció el catedrático haciendo referencia al poder jerárquico que rige a la fiscalización.

En Francia también se encuentran vigentes los Servicios de Inspección que, tal como detalló Leferriere, son “cuerpos de funcionarios que controlan la acción de los miembros de la administración”. Además, realizó una especial mención a la Ecole Nationale D´Administration (Ver sección Exterior): “Acá se forman los altos funcionarios del país”, remarcó.

El órgano de control francés encargado de la Inspección General de Financias Públicas data también desde el periodo napoleónico. Esta área puede “intervenir por oficio”, expresó Leferriere quien, no obstante, agregó que la institución se “remite al parlamento”.

El catedrático de la Universidad de París explicó que el control externo existe a nivel nacional y también está regido por el parlamento. “Las cámaras tienen la facultad de hacer encuestas o redactar informes que puedan servir para tomar la decisión incluso de despedir a un gobierno”, detalló. Asimismo, se realiza el control judicial, “es decir, un control de legalidad que puede llegar a implicar la responsabilidad patrimonial de la administración”.

Francia cuenta además con 39 Autoridades Administrativas que son autónomas y tienen la facultad de dictar sanciones. Otra figura que existe dentro de la administración francesa es la del Defensor de Derechos, que tiene el deber de regular distintas aéreas como el mercado, el cine y los contratos públicos.

Críticas al sistema. Leferriere detalló que la Corte de Cuentas emitió un duro informe sobre la disminución de personal que sufre la administración francesa: “Sólo reemplazan a uno de cada dos funcionarios que se jubilan”, sentenció, además de añadir que “si se reduce el número de funcionarios públicos no se puede hacer de modo matemático”. 

Por otra parte, Leferriere recordó un “escándalo” que comprometió al sistema de control francés. 

En 1976 comenzó a circular el Mediator, un medicamento a base de Benfluorex, del laboratorio Servier que, según se comprobó, causaba disfunciones cardíacas. Estas píldoras se recetaban a pacientes diabéticos aunque también las consumían personas obesas para reducir el apetito.

Recién en noviembre del 2009 este remedio, con el que se trató a dos millones de personas, se retiró del mercado por haber causado al menos 500 muertes, tal como expresa un informe médico elaborado por la Agencia Francesa de Seguridad Social. El mismo fármaco fue prohibido en España en el año 2003 y en Estados Unidos en 1997.

El catedrático de la Universidad de Paris quien participó de las jornadas organizadas por la Sindicatura General de la Nación, expresó que las muertes a causa del consumo de este medicamento “ascenderían a 2.500”, y que para que  comenzara a ser comercializado debió pasar por “tres controles que no sirvieron”. A raíz de esto, concluyó su disertación de modo contundente al expresar: “El exceso de control mata al control”.

 

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