29/02/2012 A un año del vencimiento de la concesión

Legisladores y vecinos preocupados por el deterioro del zoológico porteño

Un informe de la Auditoria General de la Ciudad de Buenos Aires plantea que se perdieron más de 100 especies y que los edificios están en ruinas. Diputados de la oposición aseguran que la situación es de “total abandono”. Reclaman un debate con técnicos y ambientalistas.

Hace un año que la concesión del zoológico de la Ciudad de Buenos Aires, otorgada a una subsidiaria del grupo mexicano Central Interamericana de Entretenimientos (CIE), caducó. El legislador porteño Adrián Camps (Partido Socialista Autónomo) afirmó a gestionpublica.info que el primero de febrero de 2011, día en el que venció el contrato, se emitió “un comunicado de prensa donde se decía que el zoológico volvía a manos de la Ciudad. Pero el gobierno tomó nota recién nueve días más tarde y firmó un convenio con CIE para efectuar una prórroga de seis meses”.

Este acuerdo lo firmó el entonces Director de Concesiones del Ministerio de Desarrollo Económico porteño, Ezequiel Sabor, y fue ratificado por el Jefe de Gobierno Mauricio Macri el 5 de diciembre, seis meses después de haber vencido la prorroga estipulada. En la actualidad, “la situación es de total irregularidad”, sentenció Camps quien agregó: “No hay ninguna documentación que respalde la actividad del concesionario”.

El primero de febrero pasado, el legislador porteño encabezó una movilización que denominó “Recordatorio del Cumpleaños del Vencimiento de la Concesión” en donde se le pidió al Poder Ejecutivo de la Ciudad que regularice la situación.

La actual Directora de concesiones, Silvia Imas, informó a este medio que “los nuevos pliegos para la licitación están en la etapa final de revisión, y deben pasar por los distintos organismos intervinientes en materia de subasta”. También, desde la misma dependencia, se anunció que el nuevo contrato será por cinco años, el cual elude el paso por la legislatura, y contará con un canon del 7% de lo recaudado (aproximadamente $ 180 mil mensuales).

“En el 2009, el Ejecutivo mandó un proyecto de Ley para que se autorice una nueva concesión por 20 años. Cuando este documento ingresó en la comisión de Espacio Público se planteó que así, tal como estaba, no se podía despachar, por lo que se invitaron a los funcionarios a dialogar”, comentó Camps quien también ejerce la vicepresidencia de dicha comisión. “En esa reunión, el ex Director del área  dijo que no querían concesiones por 20 años sino por cinco, para de esta manera no precisar del acuerdo parlamentario”, completó el legislador por el PSA. 

Además, remarcó que desde el gobierno “van a aceptar la propuesta que tenga mayor beneficio económico” y recalcó que entre los interesados para obtener el contrato se encontrarían la Universidad Maimónides y el grupo CIE quien aún posee la gestión.

Un debate ausente.

“Queremos discutir qué tipo zoológico queremos. Nosotros nos inclinamos por un paseo público con animales en semi-libertad”, opinó Camps. “Es un buen momento para que se dé un debate con técnicos y ambientalistas para repensar  cuál es el rol un zoológico en el siglo XXI en medio de una ciudad como Buenos Aires”, expresó María José Lubertino (FPV), quien ocupa el cargo de vicepresidenta de la comisión de Ecología en la Legislatura porteña.

Silvia Imas, que está a cargo de la Dirección de concesiones desde hace dos meses, planteó que “hay muchas cosas por mejorar, sin embargo, el grupo CIE mantuvo al zoológico activo”.

Por su parte, el legislador por el PSA fue más crítico: “El resultado de la concesión ha sido desastroso. Si bien hubo una inversión en los primeros años, todo quedó en un total abandono. Se ha reducido el espacio de los animales para priorizar los centros de compras y confiterías. En el cine pasan películas que nada tienen que ver con la protección del medio ambiente. Además, hay un espectáculo con animales, lo que es una barbaridad”.

Un informe de la Auditoria General de la Ciudad de Buenos Aires (AGCBA) realizado en el 2008 (y retomado más tarde por el portal El Auditor.info) plantea que se perdieron más de 100 especies: más de la mitad de las aves y una cuarta parte de los mamíferos. Además, este documento expresa que los edificios están en estado “ruinoso”, lo que constituye un peligro para los animales y las personas.

Lubertino alegó sentirse “preocupada” por la “falta de protección del patrimonio de la Ciudad”. También, comentó que “hay una causa judicial iniciada por los vecinos por el estado de deterioro del zoológico y por la pérdida de especies”. La legisladora por el FPV añadió: “Entendemos que la gestión del Zoo debe volver a manos del Estado y el control debe ser diferente”.

El vicepresidente de la comisión de Espacio Público comentó que desde el momento en que se otorgó la concesión al grupo CIE (en el año 1995) hasta la actualidad no ha habido ninguna comisión de control. “Recién en el 2008 se armó una para monitorear la concesión. Sin embargo, nunca la pude encontrar”, afirmó Camps quien comentó que la auditoria de la AGCBA la dio también por “inexistente”. Para Lubertino, “el zoológico pasó a ser un negocio donde el concepto de esparcimiento superó a lo educativo y ambiental”.

En contraste, Imas objetó que “está en creación una comisión evaluadora para el proceso de subasta que va a estar integrada por un miembro del Ministerio de Desarrollo Económico, un integrante del área de Planeamiento Urbano y uno de la Agencia de Protección Ambiental”. 

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