26/04/2012 Bingos y casinos, nuevamente en la mira

Cuestionan el control de las máquinas tragamonedas

Luego de que una pareja obtuviera un premio de $39 millones y la casa de entretenimientos le ofreciera sólo $5 mil al eludir que se trató de un “error del sistema”, legisladores bonaerenses critican el negocio de los juegos de azar en la provincia de Buenos Aires.

Legisladores bonaerenses ponen en tela de juicio el modo en que se controla el funcionamiento de las máquinas tragamonedas. A raíz del episodio en el bingo de Adrogué, cuando una pareja obtuvo un premio de $39 millones y la  casa de entretenimientos sólo ofreció $5 mil al aludir que se trató de un error del sistema, se desató la polémica.

El diputado bonaerense Walter Martello (Coalición Cívica) investiga desde hace varios años el negocio de los juegos de azar. Gestionpublica.info dialogó con él para que explique cómo se realiza la fiscalización: “Las maquinas están online las 24 horas y son controladas por dos empresas contratadas por el Instituto de Loterías y Casinos de la Provincia de Buenos Aires: la principal es Boldt S.A. (cuestionada por estas horas a raíz del caso que vincula al vicepresidente, Amado Boudou, con el lavado de dinero), pero también se encuentra Sielcon, que ejerce una parte mínima del negocio”. El sistema Sol2000, desarrollado por esta última, se encarga puntualmente del control de las tragamonedas.

Además, trascendió que hubo una falla en el software Namuncurá, utilizado por Lotería de la provincia de Buenos Aires para guardar información sobre los premios que entregan las tragamonedas. Según informó a los medios el diputado provincial Mauricio D’Alessandro (Udeso), “este sistema fue formateado y se borró todo lo registrado en los últimos 30 días”. Consultado sobre este punto, Martello fue conciso: “Es obvio que no se puede formatear. El sistema online tiene la función no sólo de controlar el beneficio de los apostadores, sino la recaudación del Estado. Si el sistema tiene fallas técnicas, hay que pensar qué control se ejerce de la recaudación obtenida de este juego”.

Según está estipulado, de cada $100 que se recaudan en los casinos, $85 deben volver en premios, $10 obtiene el operador privado y sólo $5 retornan al Estado. Para Martello, según expresa en una publicación titulada “El  negocio del juego en la provincia de Buenos Aires y su incidencia en el Presupuesto 2010”, “la respuesta no es la que se podría esperar, ya que los recursos que provienen del dinero que los ciudadanos bonaerenses ‘invierten’ día tras día tentando a la suerte, no vuelven de la mejor manera a los bolsillos de los contribuyentes, ya que la parte del león se la sigue llevando el sector privado”.

El juego en números

En el presupuesto 2010 de la Provincia de Buenos Aires el total de recursos producidos por el juego fue más de $8.500 millones. “Esta cifra va creciendo”, dijo Martello y añadió: “Para el 2012 se prevé que sea de $14.000 millones”.  

Según informó, la empresa Boldt S.A. obtiene la mayor parte de las ganancias del “control online de quinielas”. “Por esta vía se piensa que se puede recaudar $3.900 millones. Boldt S.A. cuentan con el 10% de esas utilidades, por lo cual, sólo por ese contrato tienen casi $ 400 millones”, añadió.

El control de la UNLP

Desde el año 2003, la Facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) posee un convenio por $25 millones anuales con el Instituto de Loterías y Casinos Provincia de Buenos Aires para realizar auditorías tecnológicas del sistema de control de las tragamonedas.

Sin embargo, en relación al episodio que tuvo lugar en la localidad de Adrogué, Martello puso en duda el desempeño de la institución académica: “Se supone que fue incorporada para dotar de mayor transparencia al sistema. Pero a una casa tan prestigiosa y con tanto conocimiento técnico científico no se le deberían escapar este tipo de situaciones”, criticó el diputado bonaerense.

Javier Díaz, decano de la Facultad de Informática, reconoció a los medios que la UNLP tiene un convenio firmado con el Instituto de Loterías bonaerense. “Desde que la Universidad se hizo cargo del control de las tragamonedas, se trabajó en el asesoramiento en base a un estudio de los estándares de control internacional, y a partir de ahí se estableció el sistema de control. Trabajamos para el Instituto de Loterías y realizamos todo lo que ellos piden y necesitan. Nuestro trabajo es hacer auditorías para que el sistema online esté en correcto funcionamiento operativo”, afirmó Díaz al sitio www.diariohoy.net. 

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