02/08/2012 Se reglamentó en 2009

Sólo cinco provincias se adhirieron a la Ley que regula a los “controladores de admisión”

La Ciudad de Buenos Aires también se sumó a la iniciativa, y Entre Ríos está por incluirse. Su principal impulsor, Oscar Castelluci, remarcó que hasta que no haya sanciones fuertes y clausuras, nadie va a cumplir con lo que estipula la norma.

Hace tres años, se reglamentó la Ley Nº 26.370 que establece reglas de habilitación del personal que realiza tareas de control de admisión y permanencia de público en general en eventos y espectáculos públicos. Sin embargo, los hechos de violencia no bajaron: este año se conocieron agresiones de “patovicas” en boliches de Gualeguaychú, Entre Ríos, Mar del Plata, Santa Fé y Junín, entre otros. Oscar Castellucci, principal impulsor de la norma, asegura que “hasta que no haya sanciones fuertes y clausuras, nadie va a cumplir con lo que estipula la Ley”.

“Para cambiar la noche hay que cambiar el día”, afirmó a gestionpublica.info Castellucci, padre de Martín, quien falleció producto de los golpes que le propició un "patovica" del boliche La Casona de Lanús en diciembre de 2006. “Dado que la muerte de mi hijo fue muy mediática, recibí llamados de varios funcionarios, entre ellos, Aníbal Fernández (en ese momento ministro del Interior) quien me dijo que había presentado recientemente un proyecto de Ley para regular la actividad de los controladores de admisión y permanencia”, comentó Oscar y recordó algo que le propuso el actual senador nacional  que le resultó “insólito”: “Me dijo que si tomaba ese proyecto de Ley como propio y lo impulsaba, iba a salir”.

Algo desconcertado por la propuesta, Castellucci analizó el documento junto a su mujer, Ana Herrera. “Uno de los requisitos era que el controlador se tenía que capacitar obligatoriamente. Ese punto fue el que más nos gustó y llamó la atención. Le dije a Aníbal Fernández que me interesaba y él me respondió que me iba a avisar cuando hubiese una reunión de comisión”, afirmó.

Y así fue. Al ser comunicado de una reunión plenaria en Diputados, Castellucci fue sin saber mucho qué hacer. “Yo me quedé callado como un pollo mojado. Estaba muy impactado”, recordó. Ahí mismo el papá de Martín se vinculó con el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Control de Admisión y Permanencia de la República Argentina (SUTCAPRA), Leandro Nazarre. “Nos sentamos juntos y se abrió el debate que concluyó con un dictamen favorable”. Recién en marzo de 2007, cuando se retomaron las ordinarias, el proyecto se trató en la Cámara baja donde se aprobó por unanimidad.

El trayecto por el Senado

Cuando el proyecto llegó a la Cámara alta, Castellucci percibió que no había intención de aprobarlo: “En ese momento todavía no existía el peronismo federal pero me di cuenta que toda esa línea tenía una visión muy contraria ya que quería volver a darle poder a los municipios y yo pretendía pasarle el poder a las provincias porque este tema, a nivel municipal, estaba muy corrupto” comentó Castellucci quien por ese tiempo fundó la Asociación Civil Martín Castellucci (ACMC).

Ante esta situación, decidió hablar con el presidente del bloque peronista, Miguel Ángel Pichetto, quien le comentó que a pesar de ser mayoría “no podía garantizar la sanción de la norma”. Finalmente, el proyecto fue aprobado en el Senado con una serie de modificaciones a mediados del 2008 por lo que volvió a la Cámara baja en donde se sancionó por unanimidad la Ley Nº 26370.

Reglamentación y aplicación

La reglamentación por parte del Poder Ejecutivo Nacional salió recién en 2009. “Fue una lucha terrible, no se reglamentaron la mitad de los artículos”, afirmó Castellucci. Como la seguridad es una materia federal, las provincias tienen que adherir a la Ley.

En la actualidad, las provincias que se sumaron a la normativa son Salta, Chaco, Rio Negro, Santa Fe, Santa Cruz, la provincia y la Ciudad de Buenos Aires y está por incluirse Entre Ríos.

En algunas zonas, hay problemáticas muy complejas, como es el caso de Salta en donde los controladores de los boliches que están fuera de los centros urbanos son, en su mayoría, policías, algo que la norma impide.

“La primera provincia en adherir fue Buenos Aires en diciembre de 2008 (previo a la reglamentación Nacional). A partir de ahí, se nos abrió una posibilidad de trabajo en el Ministerio de Trabajo bonaerense. El ministro (Oscar) Cuartango tomó la batuta de la reglamentación de la Ley que salió en el 2009”, explicó el presidente de la ACMC quien calificó como positivo el hecho que el poder de sanción haya quedado en manos de la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense.

En definitiva, la Ley 26370 intenta echar luz en la noche donde, según Casttellucci, el “descontrol es absoluto”. “Cuanto más en la periferia esté el boliche, es peor. En las bailantas del medio de la ruta no existe Ley, no hay nada de nada”, concluyó el fundador de la ACMC.

Sobre La Ley

La normativa estipula, entre otras cosas, la creación de un registro único público donde se incorporen y registren a todas aquellas personas habilitadas para llevar adelante la actividad. En su artículo 13, se detalla que la acreditación de la habilitación se hará mediante la expedición de un carnet profesional, otorgado por la autoridad de aplicación que corresponda a cada jurisdicción.

Por otro lado, para obtener cada categoría se deberá aprobar el curso correspondiente. El curso de "Controlador" tendrá, como mínimo exigible, los contenidos detallados a continuación: Normativa regulatoria, Derechos humanos, Nociones de derecho constitucional, Nociones de derecho penal, Control de admisión y permanencia I, Nociones básicas de adicciones, Control de admisión y permanencia II, Seguridad contra siniestros I, Comunicación no violenta I, Primeros auxilios, Técnicas de neutralización de agresiones físicas I.

 

 

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