29/08/2012 Gestión Pública pregunta

Ser Legislador en la Ciudad de Buenos Aires

En esta sección AGP se acerca al funcionario público para que dé su opinión acerca de su labor en el Estado. Nos preguntamos, ¿un trabajo más o vocación? ¿mero ejecutor de procedimientos o hay un margen de acción propio? ¿Existen trabajas que impidan desempeñar su trabajo correctamente? ¿Cuáles?

Hoy: Adrián Camps, legislador porteño por Partido Socialista Auténtico (PSA)

¿Cómo decidió dedicarse a la función pública?

Yo soy Ingeniero en electrónica pero decidí que iba a ejercer una función pública durante la secundaria. En ese momento, (Juan Carlos) Ongania estaba al poder y nosotros estudiábamos educación democrática en donde nos explicaban el funcionamiento de la Cámara de Diputados y de Senadores.

Estudiaban democracia en plena dictadura...

Claro. Me acuerdo que una de las clases le preguntamos a la profesora por qué nos hacían estudiar cosas que no existían, y ella nos decía que las estudiábamos porque algún día las íbamos a recuperar. Pasado el tiempo, me di cuenta que realmente toda la juventud de esa época, que tenía una fuerte postura anti dictatorial, comenzó a emerger. Además, en América Latina empezaron a existir diferentes procesos como el de Salvador Allende en Chile, por ejemplo. Entonces, en ese contexto, determinados sectores de la juventud nos volcamos hacia las ideas del socialismo.

Hoy en día, ¿considera que la imagen del funcionario público está deteriorada?

Si y los ciudadanos tienen razón. Lo que sí critico en los ciudadanos es que no distinguen. No todos somos iguales. En todos los bloques hay personas que trabajan a conciencia, que tratan de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y hay otros que directamente responden a intereses de empresas o a grupos económicos. Eso es muy problemático porque se produce un quiebre entre la sociedad y la política. Los ciudadanos no se interesan en la política porque dicen que es toda corrupta, pero cuando tienen que votar, votan y cuelgan toda la lista sábana de aquellos que después van a acusar de que no hacen nada en la función legislativa. Votan y se desentienden de hacer un seguimiento sobre lo que está pasando.

¿Qué haría para modificar la situación que describe?

Me resulta muy difícil por el control que tienen los grupos de poder sobre los medios de comunicación. Acá tenés los medios de comunicación K y los medios del macrismo. En consecuencia, desde un partido de oposición que no es K ni macrista resulta muy difícil acceder a la ciudadanía. A través de los medios es muy complicado, hay una censura muy grande.

¿Han probado otras vías para acercarse a la gente?

Los mecanismos de comunicación directa son muy complicados. ¿Cómo puedo hacer yo para comunicarme con los ciudadanos sin los medios? ¿A cuántos puedo acceder con un volante o una revistita? ¿Mil personas?, ¿Cinco mil como mucho? Pero un diputado necesita 50 mil votos. Entonces, por más que uno haga las cosas bien, que se preocupe, que defienda a los ciudadanos, que saque leyes, la gente no se entera.

Notas relacionadas

Sistematización de viviendas y diseño participativo


Trabajo, capital y Estado


Los discapacitados empleados en el Estado no llegan al 4%


El grito del Trabajo


Dos Diputadas de Cambiemos retoman un proyecto del FPV


“De haber seguido las denuncias las muertes se podrían haber evitado”