26/09/2012 En el hotel Panamericano

De una buena idea a una política pública

Bajo ese lema, Ashoka organizó un ciclo de conferencias con destacadas figuras de organizaciones no gubernamentales quienes expusieron su experiencia y posterior emprendimiento social. Se tocaron tres casos relacionados al ámbito de la salud y educación.

La organización internacional Ashoka, que tiene como principal objetivo promover el trabajo de los emprendedores sociales, organizó días atrás un ciclo de conferencias en el hotel Panamericano, de Capital Federal, donde tres miembros de distintas ONG brindaron su testimonio sobre sus iniciativas y el modo en que las llevan adelante.

Participaron como disertantes el presidente de la Fundación Neonatológica, Miguel Larguia, el director del colegio 721 de la localidad de Camarones (Chubut), Darío Funes, y la presidenta de la Fundación Natalí Dafne Flexer, Edith Grynszpancholc. Estas tres experiencias, vinculadas al ámbito de la educación y la salud, reflejan el modo en que se construyen políticas públicas a partir de la participación de organizaciones sociales.

“Los verdaderos dueños de las maternidades son las mujeres y sus hijos”. Lo dijo el presidente de la Fundación Neonatológica, Miguel Larguia, quien creó el programa Maternidades Centradas en la Familia. Este modelo, entiende que el momento del nacimiento es único e irrepetible y trabaja con todo el entorno del recién nacido para fortalecer los lazos familiares.

Entre otras acciones, Larguia creó una residencia en la maternidad Sardá (Parque Patricios) para que las madres de bebes prematuros puedan comer y dormir mientras sus hijos permanecen internados. “El objetivo de nuestra Fundación es replicar esta experiencia en 100 maternidades del país en donde nacen por año más de mil personas”, comentó en el evento organizado por Ashoka. Y añadió: “Los verdaderos dueños de las maternidades son las mujeres y sus hijos”.

“Los chicos empezaron a ver que había un horizonte diferente”. Dario Funes es director de la escuela secundaria Nº 721 ubicada en la localidad de Camarones, provincia de Chubut. Hace 12 años se propuso buscar una solución para combatir el alto nivel de deserción escolar. En el encuentro de Ashoka, recoció que uno de sus objetivos es lograr que los jóvenes “le encuentren sentido a la educación”.

Desde entonces, incentivó a sus alumnos a generar productos a partir del cultivo de mariscos y mejillones. “Los chicos empezaron a ver que había un horizonte diferente y que este emprendimiento les iba a poder servir a sus familias”, explicó. “Ellos mismos dirigen el proceso productivo”, detalló Funes y agregó que la finalidad es que los alumnos generen “desarrollo social y económico en camarones”.

Por otro lado, el director de la escuela secundaria Nº 721, comentó que gracias a este emprendimiento aumentó la matrícula escolar: “Cuando arrancamos había 50 chicos inscriptos y hoy son 240”. Además, señaló que aspira a generar una tecnicatura en pesca y acuicultura.

Por último, Funes recalcó que el dinero que se maneja “lo administran los alumnos”. “Ellos hacen los depósitos y preparan las rendiciones al Tribunal de Cuentas. Yo sólo soy el responsable, pero delego en ellos la tarea de administrar el dinero”, finalizó.

“A raíz de mi experiencia, supe que no había información disponible sobre el cáncer infantil”. Desde la muerte de su hija Natalí Dafne Flexer en 1995, Edith Grynszpancholc se dedica a contener a niños enfermos de cáncer. “El soporte emocional a la familia y la recreación de los chicos, quedaban fuera de la atención”, recordó. Por ese motivo, Edith decidió crear una Fundación desde donde intenta implementar “las políticas existentes vinculadas al cáncer infantil”. “En ese momento (cuando falleció Natalí) existía muy poca información entre el médico, el paciente y las organizaciones sociales de ayuda”, añadió.

“A raíz de mi experiencia, supe que no había información disponible sobre el cáncer infantil”, declaró durante el desayuno de Ashoka y añadió que en ese momento ya existía el Programa nacional Médico Obligatorio pero nadie lo conocía. “Los chicos con cáncer salían con muchos problemas en el acceso al tratamiento”, explicó.

Durante estos 17 años la Fundación Natalí Dafne Flexer llevó adelante muchas acciones vinculadas a mejorar la situación de los niños bajo tratamiento oncológico. Uno de los trabajos más reconocidos es el que se realiza en Argentina, Perú, Colombia, Méjico (y próximamente en República Dominicana) que tiene como objetivo comparar los derechos relativos al cáncer infantil en los distintos países de Latinoamérica.

“La idea es ver qué falta en la legislación de cada país y qué recomendaciones podemos hacer”, comentó Edith quien además hizo hincapié en la necesidad que las enfermedades oncológicas infantiles sean denunciadas obligatoriamente por los cetros de salud: “El cáncer infantil es olvidado en muchos países porque no hay registro”, remarcó.

Sobre Ashoka

Ashoka promueve  la formación de un sector ciudadano emprendedor, eficiente y globalmente integrado, en donde los emprendedores sociales puedan desarrollarse e inspirar a otros para transformarse en verdaderos agentes de cambio. Cree que el sector ciudadano es el principal agente a través del cual podrá lograrse la inclusión, promoción y desarrollo para un cambio social positivo.

Desde hace más de 25 años identifica e invierte en emprendedores sociales con soluciones innovadoras para resolver problemas sociales. Estos individuos excepcionales son líderes con la visión, la creatividad y la extraordinaria determinación propias del emprendedor de negocios, que aplicadas al campo social generan cambios a gran escala, establecen nuevos paradigmas en sus respectivas áreas de actuación.

Notas relacionadas

#Interbarometro


Bahía Blanca se suma al “Blockchain”


Asamblea y análisis de primer empleo en General Rodríguez


La Defensoría del Pueblo digitalizó sus trámites


“Cambiemos tendrá mayor holgura para impulsar su agenda”


#Interbarometro