09/11/2012 Opinión

Decirle No a la trata de personas

Por Facundo Martínez*. En los próximos días, la Sala II de la Cámara en lo Penal tucumana dará a conocer la sentencia contra los trece acusados por el secuestro y explotación de Marita Verón, la joven que lleva más de una década desaparecida y cuya incesante búsqueda ha puesto al descubierto la existencia en la Argentina de redes mafiosas de trata de personas, que operan en provincias como Tucumán, La Rioja, Buenos Aires, Córdoba y Santa Cruz, entre otras.

Los jueces Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero tendrán la responsabilidad sobre el pedido de 25 años de prisión de la fiscalía y la querella contra los hermanos María y Víctor Rivero, acusados como presuntos autores intelectuales y materiales del secuestro, y otros cinco partícipes necesarios: Daniela Milhein, Alejandro González, Irma Medina y sus hijos, Fernando y Gonzalo Gómez; además de otros seis participes secundarios, para quienes el pedido de pena es de 12 años y 6 meses: María Vázquez, Humberto Derobertis, Carlos Luna, Paola Gatián, Mariana Bustos y Pascual Andrada.

El hecho de que estas personas estén sentadas en el banquillo de los acusados se debe, en primer término, al infatigable trabajo que viene realizando, desde el 3 de abril de 2002, la propia familia de Marita: Susana Trimarco, la mamá; Daniel Verón, el papá ya fallecido; y ahora su nieta, Micaela Catalán, quien apenas tenía tres años cuando su mamá “fue obligada a subir a un auto color rojo”, secuestrada y luego sometida a la prostitución. Ellos crearon en 2007 la Fundación María de los Ángeles, que no sólo continúa investigando la red de Trata en el país sino que, además, recibe las denuncias y brinda a las víctimas liberadas asesoramiento y contención a través de un equipo de profesionales, para que puedan reencontrarse con sus respectivas familias.

La falta de respuesta de las autoridades policiales y judiciales, llevó a la familia Verón a internarse en el escalofriante y perverso universo de la trata de personas. No les faltaron las amenazas y las pistas falsas para alejarlos de su búsqueda. Pero no bajaron los brazos, y fue así que lograron no sólo entender el intrincado mapa de este delito sino, además, liberar a más de un centenar de chicas privadas de su libertad y esclavizadas, algunas de las cuales habían sido sacada del país y obligadas a prostituirse en distintas ciudades de España.

La lucha de Trimarco ha sido fundamental para que los acusados por el caso de Marita sean condenados; aunque aún resta saber qué es lo han hecho con ella, dónde está. También resultó vital para que estos hechos, que le pueden ocurrir a cualquier familia, se instalen en la sociedad y en los medios de comunicación como una problemática seria, que reclama atención y, por supuesto, controles por parte de los organismos públicos de todo el país. 

En 2008, los testimonios de Trimarco y su esposo, permitieron elaborar el guión de la miniserie “Vidas Robadas”, una ficción de Telefe basada en la historia del secuestro de Marita Verón y su titánica búsqueda. Entonces comenzó a saberse algo más sobre los mecanismos que estas mafias utilizan para reclutar mujeres, por lo general en situación de vulnerabilidad o provenientes de familias numerosas y de bajos recursos.

El trabajo de Trimarco, que contribuyó a la formulación de la Ley 26.364 Prevención y Sanción la trata de personas, ha merecido el reconocimiento de distintos organismos nacionales e internacionales. En 2008, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York se presentó Mika, una obra inspirada en la búsqueda de Marita, y ese mismo año Trimarco fue invitada por el Parlamento Europeo para exponer su historia y su trabajo respecto de la Trata de Personas. También en 2010 se estrenó “Fragmentos de una búsqueda” un documental –que en estos días se ha podido ver por el canal Encuentro- filmado durante 2007 y 2008, donde tanto Trimarco como su esposo Verón, relatan el recorrido realizado durante esos primeros años de la búsqueda desesperada de su hija y en el que se pueden ver a la entonces pequeña hija jugando con sus custodios policiales.

Las legislaturas de Tucumán y La Rioja, dos de las provincias donde Marita fue obligada a prostituirse, han distinguido el trabajo de Trimarco. En 2007, la mamá de Marita recibió también el premio “Madre Coraje” otorgado en Washington por la entonces secretaria de Estado, Condoleezza Rice, en nombre del Gobierno de los Estados Unidos; también recibió el “Premio Dignidad” entregado por la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, en 2008; y durante la Segunda Reunión de Autoridades Nacionales en Materia de Trata de Personas de la OEA, recibió de manos de la presidenta Cristina Fernández otra distinción por su “denodada Lucha en Contra de la Trata, en 2009; y, en 2011, obtuvo la Mención de Honor “Senador Domingo Faustino Sarmiento” entregada por el Senado de la Nación.

El de Trimarco es un verdadero ejemplo de lucha. Su aporte tiene un valor incalculable para la concientización de la sociedad en este tipo de flagelos. El caso de Marita es uno, entre centenares de miles de mujeres y niñas que son víctimas de la trata en la Argentina y en el resto del mundo. Hoy puede ver sentados en el banquillo a los acusados y no expresa odio, sino simplemente que quiere Justicia y que estos le “digan dónde está Marita”.

En este 2012, cuando en febrero comenzó el juicio que está llegando a su fin en Tucumán, fue aceptada la candidatura de Trimarco para el Premio Nobel de la Paz de 2013. También este año recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires. Sin embargo, hay otra distinción que sobresale entre tanto dolor y tantos reconocimientos. En ella se explicita la continuidad de esta lucha: su propia nieta, la hija de Marita, Micalea Catalán, con apenas 13 años, protagoniza por estos días un spot publicitario contra la trata de personas, y que cuenta con el aporte de personalidades de la cultura, el espectáculo y el deporte, entre ellos Fito Paéz, Facundo Arana, Dalma Maradona y Martín Palermo. “Yo digo ‘no’ a la trata” es el slogan que todos repiten antes de estampar las impresiones de sus manos en una tela blanca. Micaela cierra el spot con estas lúcidas palabras: “La trata de personas afecta a todo el mundo, y a vos también. No permitas que arranquen de tu vida a ningún integrante de tu familia, como lo hicieron con mi mamá cuando yo solo tenía tres años. Digamos No a la trata de personas”.

* Sociólogo y periodista.

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