13/02/2013 Riachuelo

“Nos vimos obligados a recortar”

Desde la secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable anunciaron que la ACUMAR se declaró en emergencia financiera. Según explicaron desde el organismo a gestionpublica.info, “tanto Ciudad como Provincia de Buenos Aires no aportaron los 160 millones de pesos anuales pactados para desarrollar diferentes programas de saneamiento de la cuenta”. Actualmente, sólo cuentan con el financiamiento del gobierno nacional.

La Autoridad Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) recortó varios de sus programas de saneamiento y fiscalización. El ente tripartito se declaró en emergencia financiera y comunicó que, entre otras cosas, se afectarán los convenios firmados con AySA para finalizar las plantas de tratamiento de cloacas, la compra de equipamiento de monitoreo del aire de la cuenca y el acuerdo establecido con la Auditoría General de la Nación (AGN) para controlar la gestión.

Fuentes de la secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación confirmaron a gestionpublica.info que los recortes se establecieron porque “la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires no aportaron los 160 millones de pesos anuales pactados”.

Además, desde el organismo indicaron que la ACUMAR se financia “sólo con la contribución del gobierno nacional”: “Como es un ente tripartito, si las otras jurisdicciones no aportan nos vemos obligados a recortar”, advirtieron.

Según datos brindados por la ACUMAR y difundidos por el diario La Nación "la provincia de Buenos Aires no devengó ni entregó los recursos comprometidos y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sólo aportó el 15% del monto pactado". De acuerdo con la notificación del organismo, “los recortes alcanzarían los $210 millones”.

La representante de la Ciudad de Buenos Aires en el Consejo Directivo de la ACUMAR, Silvia Lospennato, dialogó con este medio y señaló que el gobierno porteño “no tiene deudas con el organismo”:“Decir que la Ciudad sólo aportó 25 millones de pesos es una manera de confundir”, criticó.

La funcionaria sostuvo que “la Ciudad pagó esos 25 millones al Fondo de Compensación Ambiental y además invirtió, por fuera del organismo otros $1.500 millones en obras pertenecientes al Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA)”. 

“Nosotros rechazamos el presupuesto acordado para este año ya que estábamos en desacuerdo con los recortes en los programas de cloacas e inspecciones”, informó Lospennato.

Para 2013, el presupuesto aprobado mayoritariamente por el Consejo Directivo asciende a $652.444.252. De este monto, “sólo $1.996.593 se solventaría con recursos propios del organismo", añade la nota de la ACUMAR difundida en el matutino. 

De esta manera, del saldo correspondiente (es decir, $650.447.659) la mitad debe ser financiada con recursos del gobierno nacional y la otra mitad debe ser aportada en partes iguales por Ciudad de Buenos Aires y Provincia.

Por su parte, Lospennato cuestionó los parámetros que establecen que la Ciudad deba aportar el 25% del presupuesto: “La Ciudad ocupa sólo un 3% del territorio de la cuenca. En este sentido, queremos volver discutir cuál debe ser el porcentaje de aporte correspondiente”.

Desde la secretaría de Ambiente de la Nación comunicaron que en relación a este tema “hay una manda judicial que establece cuánto dinero tiene que aportar cada jurisdicción”.

Por último, la funcionaria puso en evidencia “la posición minoritaria del gobierno porteño” en el directorio de la ACUMAR: “Todo el presupuesto del organismo se destina para financiar obras de la Provincia de Buenos Aires. Los proyectos que presenta la Ciudad no son financiados”.

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