18/02/2014 Columnista invitada

La corrupción, un problema para la Unión Europea

Por María Victoria Gama*. La abogada de ACIJ analiza el documento que redactó la Comisión Europea sobre la situación regional en materia de corrupción, del cual se desprende que “la coima y el tráfico de influencias son las maneras más sencillas para obtener servicios públicos” en países como Croacia, Bulgaria, Rumania y Grecia. Además, señala que el mayor problema se encuentra en las contrataciones públicas, “en donde el soborno puede aumentar un 20 o 25% el total del costo del contrato”.

El 3 de febrero del 2014 la Comisión Europea[1] publicó el informe Anti-Corrupción redactado por un grupo de expertos provenientes de diferentes áreas –sociedad civil, políticos, miembros del poder judicial, sector privado, organizaciones internacionales-. A  partir de talleres con los Estados miembros y de análisis de informes preexistentes por organizaciones como la OCDE, Transparencia Internacional, Naciones Unidas (UNCAC) o el Grupo de Acción Financiera sobre el Blanqueo de Capitales (GAFI), la Comisión realizó un diagnóstico general cualitativo sobre la situación regional en materia de corrupción.

La denuncia más fuerte del informe es que la corrupción cuesta a la economía europea 120 millones de Euros por año,[2] apenas menos que el presupuesto anual de la Unión Europea. Las prácticas corruptas atentan contra los objetivos de Europa 2020[3] de robustecer la economía, al impedir la localización efectiva de recursos, al generar descreimiento por parte de la sociedad en sus representantes y a profundizar las desigualdades entre los miembros de la sociedad.

Una región, diferentes diagnósticos

Los resultados tomados en base a la encuesta del Eurobarómetro[4] agrupan por países en base a la percepción que tengan los ciudadanos de la corrupción en ellos.

Entre los países que se engloban dentro del grupo en donde se registra una percepción casi nula de corrupción se encuentran Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo y Suecia. Los encuestados coincidieron en que muy raramente se espera que paguen un soborno para conseguir un servicio y el porcentaje de población que considera que la corrupción se encuentra diseminada es muy bajo.

Italia, España, Eslovenia y Portugal se encuentran dentro del grupo en donde la corrupción es un problema real siempre vinculado a los últimos escándalos  de corrupción en el contexto de la crisis económica.

Finalmente, los países que se encuentran en peor posición son Croacia, República Checa, Lituania, Bulgaria, Rumania y Grecia. Un gran porcentaje de los encuestados (6-29%) contestaron que les pidieron un soborno y un 84-99% considera que la corrupción en sus países es sistemática.

En términos globales, el 76% de los europeos encuestados consideran que la corrupción se encuentra diseminada en sus países. El 73% consideran que la coima y el tráfico de influencias son las maneras más sencillas de obtener algunos servicios públicos en sus países.

Desagregando el problema

El informe resalta que el mayor problema se encuentra en las contrataciones públicas –en donde el soborno puede aumentar un 20 o 25% el total del costo del contrato- y la falta de mecanismos de control que sean independientes y que tengan acceso a bases de datos y personal suficiente para desempeñar sus funciones, problema coincidente con gran parte de los países de América Latina.

Vinculado al descreimiento que la corrupción genera en los ciudadanos sobre sus políticos, existen pocos países con códigos de conducta o en donde las declaraciones juradas de los funcionarios públicos sean públicas y escasa regulación y sanción  ante conflictos de interés.

Diferentes diagnósticos precisan diferentes soluciones

Como se evidencia de los resultados por grupos de países, la corrupción adopta particularidades propias de cada Estado y por ende no resulta posible aplicar una solución unívoca para todos los casos. Las diferencias culturales, la propia percepción de la población sobre el fenómeno de la corrupción y las diferencias sobre la necesidad de que las normas socialmente reconocidas sean traducidas en una ley, hacen que los Estados deban comprometerse a adoptar las políticas públicas necesarias que consideren pertinentes para lograr combatir este delito que atenta contra la buena gobernanza, desvía los recursos estatales y  socava la confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas y sus procesos.

*abogada de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ)



[1] Este órgano es una de las principales instituciones de la Unión Europea encargada de representar y defender los intereses del conjunto de la UE, elaborar propuestas de nueva legislación europea y llevar a cabo las políticas acordadas haciendo uso de los fondos europeos.

[2] La cifra surge de estimaciones realizadas por instituciones especializadas como  la Cámara de Comercio Internacional, Transparencia Internacional, el Pacto Global de la UE, el Foro Económico Mundial, Negocios Limpios son Buenos Negocios 2009 quienes sugieren que la corrupción representa el 5% del PBI.

[3] Europa 2020 es la estrategia de crecimiento de la UE para la próxima década en donde lo que se busca es que ésta posea una economía inteligente, sostenible e integradora. (Europa 2020, Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador) http://ec.europa.eu/commission_2010-2014/president/news/documents/pdf/20100303_1_es.pdf

[4] Las preguntas realizadas versan sobre su percepción sobre la prevalencia de la corrupción en su país y sobre encontrarse en la situación de haber tenido que pagar una coima. Los resultados son similares a los del Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional.

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